Perdonar libera.
Hemos dicho que naturalmente somos libres aunque de alguna manera nos auto limitamos. O bien creamos la limitación o la crea otro y nosotros la aceptamos.
"No soy capaz", "no me lo merezco", "no soy feliz", "no soy inteligente", etc etc
Todos estas limitaciones son la otra cara de los juicios que hacemos; "no eres capaz", "no te lo mereces", "eres un tonto", etc.
Si no creyese en los juicios, si no los viese siquiera, no me culpabilizaría o aceptase la condena que alguna otra persona me quiera imponer.
No me refiero a que debamos sustituir el "no soy capaz" por un "si, soy capaz". El silencio es libertad!. "Soy capaz" es necesario en la medida que su opuesto exista y eliminando uno el otro ya no es necesario.
"Todo es posible" es nuestra condición natural. Cuando la atención descansa en sí misma es puro potencial, y es por eso que debemos descubrir y cultivar esa perspectiva.
Si realmente creo en que todo es posible la ansiedad desaparece por completo.
Sucede que nunca hemos relacionado nuestro sufrimiento con el habito de hacer juicios. Alguien podrá decir "yo no sufro" pensando que sufrir significa solamente estar deprimido, medicado en un hospital o cualquier otra situación extrema que se les ocurra.
Si haces juicios te garantizo que sufres pues en algún rincón te sientes limitado y no te permites ser tu al 100% ... y no ser uno mismo es doloroso.
Cada pensamiento conforma nuestra geografía mental y nuestro mundo es una proyección de ella.
Tal es la liberación que el perdón alberga.


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