Cada parte del cuerpo se estructura y alinea respetando la armonía con la fuerza que nos sostiene. Este poder, constante y generoso, carece de preferencia alguna y sin tener nombre, forma ni color es lo que determina como se ubica y mueve el cuerpo para estar en equilibrio.
"Las piernas abiertas a la altura de las caderas", "Los talones siguen la misma linea de los hombros", "Los músculos abrazan al hueso en la inspiración y se expresan abierta y libremente en la salida del aire", etc etc todas indicaciones en la practica que tienen como proposito una organica manipulación del cuerpo … en relación con esa fuerza básica y primordial.
Esa base de apoyo siempre esta ahí, no duda, no falla y su constante recuerdo y correcta interpretación es lo que genera una practica saludable … para el cuerpo, por supuesto, puesto que la fuerza de apoyo no se vería afectada en absoluto si el cuerpo se ubica fuera de ángulo.
Ademas de asana o posicionamiento del cuerpo, este principio se aplica para cualquier actividad independientemente de la practica de yoga. Toda expresión tiene su punto de partida en una fuerza infinitamente creadora y eternamente presente que, al igual de la gravedad, no se ve afectada por los sucesos y que su correcta interpretación y conexión determinan el grado de armonía de nuestras actividades.
El corazón late, la tierra gira alrededor del sol, ideas aparecen y desaparecen de la conciencia como arte de magia … el show parecería estar eternamente garantizado y de forma gratuita …
Perder el paso es olvidarse de este punto de apoyo, silencioso y potente, que algunos llaman amor.


